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Divulgación

¿Qué hace realmente una ingeniería energética?

Mucho más que diseñar instalaciones: el papel de la ingeniería en la transformación energética de empresas e instituciones.

Una ingeniería eléctrica analiza las necesidades de cada organización, estudia las alternativas disponibles y desarrolla la solución que mejor responda a sus objetivos presentes y futuros.

¿Qué hace una ingeniería energética? Es una pregunta que muchas empresas se plantean cuando comienzan a valorar un proyecto energético. Sin embargo, su trabajo va mucho más allá del diseño de una instalación o de la elección de una tecnología.

Cuando una empresa decide desarrollar un proyecto energético, es habitual que la conversación empiece hablando de paneles solares, baterías o puntos de recarga para vehículos eléctricos.

Sin embargo, antes de elegir una tecnología, existe un trabajo mucho menos visible y mucho más importante.

Ese trabajo es el que realiza una ingeniería energética.

Su función no consiste únicamente en diseñar una instalación. Consiste en analizar las necesidades de cada organización, estudiar las alternativas disponibles y desarrollar la solución que mejor responda a sus objetivos presentes y futuros.

Porque un proyecto energético no debería empezar preguntando qué instalar.

Debería empezar preguntando qué necesita realmente la empresa.

Una ingeniería energética no vende tecnología. Resuelve problemas.

Una ingeniería energética analiza las necesidades de una empresa para diseñar la solución energética más adecuada.

Una ingeniería energética analiza las necesidades de una empresa para diseñar la solución energética más adecuada.

En muchas ocasiones se asocia una ingeniería energética con el diseño de instalaciones fotovoltaicas.

La realidad es mucho más amplia.

Las empresas no buscan paneles solares.

  • Buscan reducir costes energéticos.
  • Buscan mejorar su competitividad.
  • Buscan disminuir sus emisiones.
  • Buscan preparar sus instalaciones para nuevos procesos productivos o para la movilidad eléctrica.
  • Buscan ganar estabilidad frente a la volatilidad del mercado energético.

Cada organización tiene una realidad distinta.

Y, precisamente por eso, una buena ingeniería no parte de la tecnología disponible, sino del problema que necesita resolver.

La tecnología llega después.

 

Todo comienza con el análisis

Cada organización tiene una realidad diferente. Es por esto que el punto de partida no es la tecnología, sino entender el problema/necesidad que precisa resolver.

Cada organización tiene una realidad diferente. Es por esto que el punto de partida no es la tecnología, sino entender el problema/necesidad que precisa resolver.

Antes de elaborar cualquier propuesta es necesario comprender cómo consume energía la empresa.

No basta con conocer el consumo anual.

Es necesario analizar cómo evoluciona la demanda durante el día, identificar los procesos con mayor consumo, estudiar la facturación eléctrica, evaluar la capacidad de las instalaciones existentes y comprender cuáles son los objetivos estratégicos de la organización.

También deben considerarse aspectos como la normativa aplicable, el espacio disponible, las posibilidades de crecimiento futuro o la viabilidad económica del proyecto.

Solo cuando toda esta información está sobre la mesa es posible empezar a diseñar una solución eficiente.

Porque las mejores decisiones energéticas no nacen de un catálogo de productos.

Nacen de un buen análisis.

Diseñar la solución adecuada

Una vez comprendidas las necesidades del cliente, comienza el trabajo de ingeniería.

En esta fase se define qué solución resulta más adecuada para cada caso.

Puede tratarse de una instalación de autoconsumo fotovoltaico.

De un sistema de almacenamiento energético.

De infraestructura de recarga para vehículos eléctricos.

O de una combinación de distintas tecnologías.

También se dimensiona correctamente la instalación, se seleccionan los equipos, se analiza la integración con la actividad de la empresa y se prevé cómo podrá evolucionar el proyecto en los próximos años.

Diseñar una instalación es relativamente sencillo. Diseñar la instalación adecuada requiere ingeniería.

Coordinar un proyecto mucho más complejo de lo que parece

Cuando un proyecto pasa del plano a la realidad, comienza una nueva etapa.

Una ingeniería no solo diseña, también coordina.

  • Gestiona la relación entre clientes, instaladores, proveedores, fabricantes, administraciones públicas y compañías distribuidoras.
  • Supervisa la ejecución de la obra.
  • Controla la calidad.
  • Gestiona las tramitaciones administrativas y la legalización de la instalación.
  • Coordina la puesta en marcha y verifica que todo funcione según lo previsto.

Gran parte de este trabajo es invisible para el cliente, pero es precisamente lo que permite que un proyecto llegue a buen puerto con seguridad, calidad y dentro de los plazos establecidos.

La ingeniería continúa después de la puesta en marcha

Ingeniería energética monitorizando el rendimiento de una instalación para optimizar su funcionamiento a largo plazo.

Ingeniería energética monitorizando el rendimiento de una instalación para optimizar su funcionamiento a largo plazo.

Conectar una instalación no significa que el proyecto haya terminado. De hecho, es entonces cuando empieza una nueva fase:

  • Monitorizar la producción.
  • Analizar el rendimiento.
  • Detectar desviaciones.
  • Optimizar el funcionamiento.
  • Planificar ampliaciones.
  • Realizar mantenimiento preventivo.
  • Adaptar la instalación a nuevas necesidades.

La energía evoluciona constantemente, y los proyectos también deben hacerlo.

Por eso, el acompañamiento técnico a largo plazo es una parte esencial del trabajo de una ingeniería.

¿Por qué elegir una ingeniería energética?

La diferencia entre instalar equipos y desarrollar un proyecto energético va mucho más allá de la tecnología.

Una empresa especializada en ingeniería aporta criterio antes de tomar decisiones, minimiza riesgos durante la ejecución y acompaña al cliente durante toda la vida útil de la instalación.

No se trata únicamente de ejecutar una obra, se trata de asegurar que la inversión genere el máximo valor posible durante los próximos veinte o treinta años.

 

¿Qué aporta una ingeniería energética?

En un proyecto energético… La ingeniería aporta…
Antes de empezar Análisis y definición de objetivos.
Durante el diseño Dimensionamiento y selección de la solución más adecuada.
Durante la ejecución Coordinación, dirección y control de calidad.
En la puesta en marcha Verificación y optimización del funcionamiento.
A largo plazo Seguimiento, mantenimiento y mejora continua.

Mucho más que una instalación

En Impulso Solar entendemos que cada proyecto energético comienza mucho antes de colocar el primer panel.

Por eso acompañamos a empresas e instituciones durante todo el ciclo de vida de sus proyectos, desde el análisis inicial y el diseño de la solución hasta la ejecución, la legalización, la puesta en marcha y el mantenimiento.

Nuestro trabajo no consiste únicamente en instalar tecnología. Consiste en aportar ingeniería, criterio y capacidad de ejecución para que cada decisión energética genere valor a largo plazo.

Porque las mejores soluciones energéticas no empiezan con una instalación. Empiezan con una buena decisión.

 


Antes de profundizar en el papel de una ingeniería energética, conviene entender por qué la energía se ha convertido en una decisión estratégica para las empresas.